martes, 7 de enero de 2014

Gestión del talento y grafología de empresa

Parece que debería caerse de pura lógica que las empresas, si les interesa -¡¡y
claro que les interesa!!- funcionar, y además funcionar bien, deberían tratar a
los empleados como auténticos recursos, como capital humano, como un valor
y pilar fundamental para el mantenimiento de la organización.
Lamentablemente, esto no siempre es así, y muchas empresas siguen
alimentando su estructura a través de puestos ocupados por “amiguismo”,
intereses jerarquizados, desconfianza hacia el empleado, fomentando la
represión, el miedo y la amenaza en el personal subordinado, ejerciendo el
control absoluto desde la Dirección, y prestando más atención, en definitiva, al
capital económico y al incentivo profesional de las cúpulas que a la columnas
que las sustentan: los talentos humanos.
“La única forma de tener un trabajo genial
es poniendo el corazón en lo que se hace”
(Steve Jobs)
Esto que decimos que debería caerse de pura lógica se llama “gestión del
talento”, y consiste en algo tan sencillamente comprensible como atraer y tratar
de retener a los empleados con mayor potencial para la empresa, y cuyas
cualidades y competencias se adapten más al diseño de cada puesto,
proporcionando así a la empresa un valor añadido, competitivo y sin igual. Y no
se trata tan sólo de seleccionar aptitudes y potenciales, sino también buenas
dosis de actitud y motivación. La aptitud puede atraerse, pero actitud y
motivación, además de atraerse y retenerse en la empresa, tienen que
incentivarse para que no se produzca la “fuga de cerebros”. Para ello, no sólo
es necesario reclutar candidatos más cualificados para cada puesto, sino
también generar programas de incentivo, motivación, desarrollo personal y
profesional a través de oportunidades de formación, crecimiento y ascenso en
la empresa, así procesos de mejora del desempeño.


jueves, 2 de enero de 2014

Saber grafología: un conocimiento profundo y exhaustivo, no mera adivinación

Me he animado a escribir esta nota pensando en todos aquellos que quieren aprender grafología y que, generalmente, desconocen de qué trata en realidad esta ciencia, y cuál es el nivel de profundidad en el estudio de la misma. A menudo me solicitan cursos intensivos de grafología, bien por motivos de falta de tiempo o de falta de dinero por parte del alumno, pero la formación intensiva en esta materia es poco menos que imposible.
La grafología es una ciencia compleja y profunda. La mayoría de las escuelas invierten una media de dos años académicos para poder formar a profesionales grafólogos, pero esto no quita para que después haya que continuar la formación, a base de perfeccionamiento, prácticas con escrituras, o realizando alguna de las múltiples especialidades que ofrece esta disciplina (recursos humanos, pedagogía, escritura y dibujo infantil, tests proyectivos, pericia caligráfica, etc).
Además, la escritura manuscrita es un hecho dinámico, que está siempre en perpetuo cambio. Los modelos caligráficos cambian por generaciones, con la sociedad y con los tiempos, y hay que estar al tanto de las características gráficas de los mismos. También (por supuesto!!) cambia la escritura de toda persona, a medida que ésta va creciendo, madurando, y experimentando avatares vitales que dominan su temperamento, su voluntad, su inteligencia y su conducta, que dan giro a sus motivaciones en la vida, y que condicionan su estado de ánimo. Es por todo esto que la grafología requiere un estudio y una dedicación constantes, así como una incesante labor de investigación.
Muchas veces los grafólogos nos dedicamos a impartir talleres cortos, conferencias, charlas o entrevistas en televisión, que tan sólo nos permiten dar unas leves pinceladas para poder acercar al gran público nuestra ciencia. Pero es un error hacer creer a ese público que el conocimiento de la grafología se puede quedar ahí, y que con saber el significado de cuatro parámetros gráficos o letras sueltas, ya podemos realizar un estudio grafológico. También, muchas veces, los grafólogos tenemos que luchar contra el desconocimiento y la incredulidad que casi siempre despierta la materia a la que con pasión nos dedicamos, y enfrentarnos a los que la desprecian afirmándola como pseudociencia, y a aquellos otros que creen que podemos “adivinar” el carácter con sólo echar un vistazo al manuscrito. No se trata de quiromancia, ni tampoco de adivinación, sino una ciencia de observación, análisis y estudio profundo y pormenorizado del manuscrito, que requiere concentración, tiempo, dedicación y, sobre todo, profesionalidad. Podríamos comparar esta técnica con una auténtica labor detectivesca, en la que el grafólogo realiza una inmersión de conocimiento, de observación minuciosa, análisis y medición de numerosos parámetros en el manuscrito, con el fin de desentrañar su contenido psicológico. Se trata de un trabajo concienzudo y serio, que no se puede tomar ni valorar a la ligera.
El profesional grafólogo precisa, por tanto, de la formación adecuada y de la práctica necesaria para poder entrar en ejercicio. Quien hace un taller intensivo puede conocer la grafología, pero no sabe grafología. Quien realiza un informe grafológico a simple vista, sin dedicarle tiempo ni trabajo, está meramente especulando y proporcionando una información en exceso sesgada, con la falta de profesionalidad y de respeto para el cliente que esto conlleva. Pensemos cuán compleja es la personalidad de todo ser humano; pues así, tal cual, tan compleja es la grafología que la estudia. Rebajar su conocimiento y comprensión, sería como juzgar a una persona tan sólo describienro el color de sus ojos.
Sandra Mª Cerro – Grafóloga y perito calígrafo

viernes, 6 de diciembre de 2013

Las empresas españolas desaprovechan el talento senior y apuestan por organizaciones más jóvenes, baratas y menos inteligentes, según Hays

Recursos Humanos RRHH Press - En España hay muchos profesionales señor, a partir de 50 años, que están en búsqueda activa de trabajo. Pese a que tienen un potencial y valor intelectual increíble, en estos momentos están encontrando muchas dificultades para reintegrarse en el mercado laboral.
Así lo asegura Hays, multinacional británica de selección de profesionales cualificados, que describe una situación en España en la que muchos y buenos profesionales senior del sector farmacéutico tienen dificultades para encontrar trabajo por el desajuste de edad. Un talento que, con demasiada frecuencia, se desaprovecha.
“Se está produciendo una descapitalización del talento en muchas organizaciones por no apostar de forma decidida en aprovechar la experiencia de los profesionales más senior”, afirma Sergio Hinchado, director del área sanitaria de Hays España.
“Han salido muchos profesionales que están en lo mejor de su carrera y que pueden aportar al negocio mucho más que un candidato más joven. No estamos haciendo una transición ordenada entre generaciones en el mercado laboral y corremos el riesgo de perder experiencia y buenas prácticas por el camino”.
Según Hays, el ahorro que puede suponer la contratación de gente más joven no justifica el no aprovechar este talento. La juventud muchas veces se sobrevalora. Se piensa que un profesional dinámico y flexible tiene que ser necesariamente joven, y no es así. Actualmente, hay muchos profesionales senior que están en búsqueda activa de trabajo, tienen un potencial y valor intelectual increíble, además de experiencia y capacidad de gestión, y están a disposición de las compañías para mejorar su actividad.
imagen de la noticiaAsí, las nuevas generaciones tienen inglés y expectativas salariales mucho más bajas, plena disponibilidad horaria y geográfica, pero, a menudo, les falta experiencia para poder afrontar problemas o crisis que otras generaciones ya han superado o experimentado en el pasado.
La crisis ha acentuado la tendencia a hacer organizaciones más baratas, que también son menos inteligentes. Hinchado señala que “la crisis y, en consecuencia, la reestructuración de las empresas ha afectado a juniors y seniors, pero a los primeros les resulta más fácil volver a encontrar trabajo. Se trata de un problema cultural, porque hay posiciones en las que se puede rendir al cien por cien hasta la edad de jubilación. Esta situación es impensable en Reino Unido o Estados Unidos. Allí las empresas ponen el foco en la experiencia y capacidades, no en la edad. Y si las empresas españolas quieren mejorar, deben cambiar de mentalidad”.
Por último, Hays destaca que, históricamente, ha habido pocos indicadores de productividad. No se ha medido muy bien el desempeño de las personas en el puesto de trabajo. Un profesional podía permanecer en su organización hasta el momento de la jubilación sin tener en cuenta su desempeño y productividad. Por eso, según Sergio Hinchado no hay que desprenderse de las personas en función de la edad, sino en función de su grado de desempeño y productividad.
RRHHpress

miércoles, 27 de noviembre de 2013

La violencia de género como problemática actual

Uno de los temas de máxima actualidad es la violencia de género que tiene sus efectos en todos los sectores de la sociedad siendo una preocupación para todos y que el Estado tiene como deber y obligación implementar las políticas esenciales para su erradicación.
   El debate actual tiene como idea central la violencia que ha sido llevada como mera identificación de las mujeres como víctimas estáticas de su realidad. La violencia es aquella conducta que se realiza de manera consciente y adrede para generar algún tipo de daño a la víctima ya sea emocionalmente o físicamente.
   El género es el grupo de seres que comparten ciertas características entre si. La violencia de género es entonces es aquella acción ejercida de un sexo hacia otro y que como ya dijimos anteriormente seria aquellos casos en los que la víctima pertenece al género femenino.
   Dentro de la violencia de género distinguimos tres tipos esenciales:
   1. Violencia física: es aquella ejercida sobre la víctima que recibe malos tratos tales como golpes, patadas, mordiscos, cortaduras, causándoles lesiones físicas a la misma.
   2. Violencia psicológica: es aquella en la cual la víctima recibe humillaciones en su persona, disminución en su persona, en su condición como mujer, gritos, desprecios, amenazas, intentando de una u otra manera de hacerle creer que ella es la culpable de todo.
   3. Violencia económica: Es aquella que se caracteriza en que la victima no tenga derecho a acceder a un trabajo y axial se subordina a la mera dependencia del maltratador.
   4. Violencia sexual: aquí la coacción es el medio por el cual es ejercido por el maltratador a los fines de tener relaciones sexuales no deseadas por la víctima.
   5. Violencia doméstica: es aquella que se produce en el hogar ingresando en el contexto familiar la esposa, sus hijos, nietos siendo varias la victimas de dicha violencia.
   El art. 1 de la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la mujer del año 1994 de Naciones Unidas establece la violencia de género como "todo acto de violencia basado en la pertenencia del sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico,, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública o privada".
   En Argentina, la Ley 26.485 sancionada hace poco tiempo previene la violencia de género estableciendo su sanción y erradicación de la misma.
   Un dato es lo sucedido en el año 2008 que pone un llamado de atención ya que se han recepcionado más de 60.000 denuncias sobre violencia de género, incrementándose en un 200 % con relación a las estadísticas registradas en el año 2006.
Es importante saber como se desarrolla la violencia de género y siguiendo a WALKER hace referencia al denominado ciclo de la violencia física donde identifica tres fases sumamente interesantes y son:
   a. Primera fase es de acumulación de la tensión en la que la víctima percibe como el agresor va volviéndose mas susceptible respondiendo con mas agresividad y encontrando motivos de conflicto.
   b. Segunda fase: Es el estallido de la tensión en la que la violencia finalmente explota dando lugar a la agresión.
   c. Tercera fase: es denominada como luna de miel o arrepentimiento donde el maltratador pide disculpas a la víctima le hace regalos mostrándole su arrepentimiento.
   El perfil de la victima se caracteriza como un acostumbramiento a la situación que habitualmente la somete el maltratador, negando la existencia de la misma, minimizando y hasta decir "todo esta bien", aceptando dicha situación llevada muchas veces por el miedo o bien por conservar su matrimonio.
   En cuanto al tratamiento de la violencia de género es importante la atención terapéutica a los fines de que la victima sea conciente de la situación que acepte la realidad de la violencia ejercida por el maltratador, lo cual el apoyo psicológico es fundamental para poder la víctima salir adelante.
   Por último la prevención de la violencia de género se relaciona con la información y la educación a través de los medios de comunicación, cursos tendientes a difundir la problemática del tema, sus efectos y consecuencias que en muchos casos son irreversibles ya que la victima de la violencia de género puede llegar a la muerte.
   Es por ello que el mismo Estado debe implementar políticas sociales tendientes a erradicar la violencia de género en la sociedad ya que es una problemática que afecta a todos.


Por Mac Donald, Andrea F.

http://www.dab.com.ar/articles/137/la-violencia-de-g%C3%A9nero-como-problem%C3%A1tica-actual.aspx 

INSINCERIDAD Y DESHONESTIDAD EN LA ESCRITURA

Si ustedes tuvieran que asociarse con alguien, ¿no les gustaría saber si pueden confiar en esa persona y no tener que llevarse sorpresas en el futuro?
Con respecto a este tema, tenemos varios signos que nos pueden reflejar el hecho de que una persona no sea confiable, con un mayor o menor grado de ocultamiento.
Sabemos que no es lo mismo no decir algo, que mentir abiertamente.
Hay “silencios insinceros”, que tienen que ver con callar la verdad, pecar por omisión
Hay otras actitudes que tienen que ver con engaños, fraudes, y estafas.
Pero no solo no se dice la verdad por mala intención, sino también por error, anormalidad, o miedo, por ejemplo.
Como definición de mentira, podemos adoptar la que postula Silvia Ras, que dice: “la mentira es una afirmación o negación contraria a los hechos y que se omite a sabiendas o inconscientemente con el objeto de que otros la crean cierta”.
La mentira puede tener diferentes causas: debilidad de carácter, imaginación exaltada, desequilibrio psíquico, engreimiento o vanidad, vergüenza, temor, complejos, exageración, y por  supuesto, hay quienes utilizan la mentira para su propio beneficio, con astucia malévola y con una finalidad determinada, sin importar la moralidad o principios y calculando cada uno de sus pasos.
Dice J.J. Simón, que “no es posible asegurar la fiabilidad de una persona al cien por cien, ya que existen muchísimos factores  en la personalidad que pueden, en un momento dado, hacer que una persona deje de ser fiable en determinadas circunstancias”. Es cierto, pero si bien no hay una certeza absoluta, la grafología cuenta con varios signos, para detectar una conducta basada o no en la rectitud y los principios morales.
Es en estos casos que debe hacerse una evaluación sobre el nivel moral del sujeto, entendiendo dentro de lo moral, el grado de sinceridad, honestidad, honradez, principios éticos, escala de valores, decencia, dignidad, sensibilidad, rectitud, altruismo, energía, juicio claro y cierto desarrollo intelectual.
De acuerdo al resultado, podremos determinar el grado de confiabilidad (positivo, negativo o dudoso), y qué porcentaje de posibilidades existe para que esta persona caiga en acciones deshonestas.
Sabemos que todo comportamiento deshonesto tiene que ver con actitudes de poca confiabilidad, pero no todas las conductas poco fiables, implican necesariamente deshonestidad.
Las actitudes deshonestas se basan esencialmente en la falsedad, el egoísmo, la falta de principios o convicciones, la indolencia, etc.
Según Max Pulver  “no se puede llamar insincera a la persona que hace rodeos o esconde alguna parte de su modo de ser. Para afirmar que una mente es insincera, en el sentido de cometer en la primera ocasión una cosa moralmente prohibida o judicialmente penada, ha de existir, por lo menos, cuatro grupos de insinceridad”.
Es decir, que debemos corroborar muy bien todos los signos gráficos.
Algunos de estos rasgos son más significativos por sí mismos (quiere decir que de por sí son negativos), y otros sirven como reforzantes dentro de este contexto (tienen un valor más relativo). Veamos:
1.     Óvalos abiertos abajo (ocultamiento, deshonestidad)
2.    Óvalos divididos con bucle (simulación, tener dos caras)
3.      Óvalos con doble vuelta (no dejarse conocer)
4.     Letra p en doce o en dos trazos (aptitud comercial, afán de dinero)
5.     Letra s caída por debajo del renglón (tendencia a mentir)
6.     Escritura lenta, vacilante  (falta de espontaneidad)
7.     Línea de trayectoria sinuosa  (evasión)
8.     Trazos recubiertos  (pasar dos veces por el mismo trazo). Si son curvos es un ocultamiento más diestro y refinado
9.    Ilegibilidad  (cuando es hecha a propósito)
10.  Letras en sentido inverso o trazos contrarios (carácter engañador)
11.  Inclinación sinistrógira  (gesto de cubrirse)
12.  Retoques en escritura lenta (arreglar o modificar lo hecho o dicho)
13.  Letra muy concentrada, apretada o encimada  (egoísmo, avaricia)
14.  Arcada  (movimiento defensivo, diplomacia, reserva, apariencia, pose)
15.  Escritura artificial  (artificiosidad, falta de naturalidad)
16.  Distribución confusa  (poca claridad)
17.  Letras o números poco claros  (se prestan a confusión)
18.  Rigidez (falta de espontaneidad)
19.  Puntos innecesarios en la firma  (que no formen parte de la puntuación)
20.  Ganchos, bucles  (sobre todo si son regresivos y en zona inferior)
21.  Ornamentaciones, complicaciones, enroscamientos (tendencia a la exageración e intriga)
22.  Diferencias considerables entre texto y firma  (contradicción entre el Yo social y el Yo íntimo, disimulo)
23.  Rúbricas embrolladas  (falta de simplificación y de claridad)
24.  Escritura filiforme (evasión, falta de compromiso, adaptación a toda costa, evitar una posición clara, espíritu polifacético, falta de ética). Los filiformes se suelen presentar en escrituras de nivel intelectual y socio-cultural más alto. La interpretación de insinceridad es más grave cuando se realizan en el interior de la palabra (comúnmente se dice el “ladrón de guante blanco”)
25.  Exageraciones  (imaginación desbordante que predispone a la mentira)
26.  Barras de T inexistentes  (voluntad débil, propenso a “dejarse    llevar”)
27.  Uña de gato  (ocultamiento, mala intención)
28.  Espirales  (egoísmo, mentira por vanidad)
29.  Rotura de trazo continuo, rotura de letras (artificio, no espontaneidad)
30.  Sustitución de letras (“gato por liebre”)
31.  Letra script, cuando no es deformación profesional (máscara, deseo de causar efecto, deseo de perfección)
32.  Omisión de letras en escritura lenta (equivale a una desaparición)
33.  Descuido de detalles en las letras (descuido de la verdad, indolencia)
Vuelvo a aclarar lo que digo siempre (y lo haré hasta el cansancio). No por un solo signo, podemos aseverar una interpretación. Las características de personalidad deben estar presentes en varios signos grafológicos, y se deben corroborar muy bien, sobre todo en aspectos tan delicados como éste.
Por ejemplo:  la escritura sinistrógira puede significar timidez, inhibición en un determinado contexto, sin tener connotación de insinceridad. Pero en una escritura que tiene varios de estos signos, nos va a reforzar la falta de confiabilidad.
La arcada es una expresión de reserva, una forma de protección; pero en este contexto refleja un hábil manejo de las apariencias.
El retoque puede tener que ver con un deseo de perfeccionamiento y exactitud. Pero cuando predomina en escritura lenta y con otros signos que lo corroboren es negativo (sería un querer impresionar con una buena imagen).
Una escritura con inclinación sinistrógira, coligamento en arcada, margen izquierdo ausente, óvalos cerrados, escritura lenta, apretada y caligráfica, trazos recubiertos, reflejará a una persona que se protege y que puede llegar a ocultar o no decir  la verdad por temor, por inhibición o por inseguridad, pero no por deshonestidad (encubrimiento, silencios insinceros, mentir por callar la verdad).
Como dije anteriormente, la mentira tiene varios matices. Se puede llegar a mentir por:
1.    Exageración, fanfarronería, vanidad (mayúsculas muy grandes y adornadas, inflamientos, óvalos grandes y dimensión creciente, desproporciones, firma grande, ilegible, rúbrica complicada, escritura extravagante, sobrealzada), quiere mostrar algo que no es. A mayor enroscamiento de las letras, mayor grado de vanidad.
2.    Mala intención, falsedad, deshonestidad  (óvalos abiertos abajo o cerrados por abajo, uña de gato, escritura y firma ilegibles pero lentas, dirección sinuosa, filiformes sobre todo en el interior de la palabra, rúbrica complicada o envolvente, diente de jabalí, prolongaciones inferiores y hacia la izquierda, trazos en sentido contrario, ganchos y arpones en zona inferior)
3.    Debilidad de carácter (tensión blanda, presión débil, barras de inexistentes, escritura lenta, curvácea, bucles, retoques), son personas que no saben o no pueden decir que no por falta de firmeza.
4.    Miedo, inhibición, inseguridad, falta de autoconfianza  (sinistrógira, arcada, margen izquierdo ausente, escritura apretada, caligráfica, margen derecho amplio, trazos regresivos y vacilantes, retoques, trazos recubiertos, velocidad pausada o lenta, firma pequeña y a la izquierda, rúbrica envolvente)
5.    Inestabilidad interna, labilidad (escribir la misma letra de diferentes formas, cambios de letras, dirección sinuosa, irregularidades en general). No hay una coherencia de conducta y de principios.
6.    Mostrar una imagen. Hay quienes se manejan por la vida con una especie de máscara,una fachada que no corresponde a su verdadero ser. Esto puede ser por inseguridad, por falta de autoestima o falta de claridad interna, entonces tratan de causar un determinado efecto en los otros con deseos de perfección constante (letra script, velocidad pausada o lenta, escritura muy regular o rígida). También puede ocurrir esto por educación o formalismo, donde no está permitida la espontaneidad y se siguen ideales convencionales y disciplinas sociales impuestas. Un ejemplo de esto es la denominada escritura Sacre Coeur (Sagrado Corazón), que es totalmente caligráfica, angulosa, y sigue un estilo determinado, “inamovible” (educación severa y principios muy rígidos).
7.    Hipocresía. Según Vels: “actitud teatral deshonesta mediante la cual se intenta hacer quer una cosa sea distinta de cómo es. Adorno de virtudes ausentes. Mentira reflexiva, engaño intencionado, a veces de mala fe”. (*)  La persona hipócrita suele tener modales finos, amabilidad exagerada, moralidad aparente, acostumbra adular al otro (arcada, sinuosa, filiforme, bucles y anillados, óvalos cerrados o divididos con bucle, escritura “armada”, no simplificada)
8.    Egoísmo, instintos acaparadores (escritura apretada, márgenes ausentes, distribución concentrada, arpones y ganchos convergentes, espirales, trazos hacia la izquierda y hacia abajo, escritura regresiva, dimensión pequeña)
9.    Diplomacia (dirección sinuosa, filiformes, velocidad rápida, bucles, letras desiguales en tamaño, irregularidades en general, óvalos cerrados con bucle). Convengamos que un cierto grado de diplomacia es sumamente necesario y positivo para las relaciones sociales, pero entre ella y el engaño o la hipocresía hay solo un paso…
10.  Comodidad. Son las personas que prefieren caer en la mentira o en el engaño por indolencia, por no tener que enfrentarse con la verdad (tensión floja o blanda, letras que se confunden o se olvidan, desorden, letras mal terminadas, falta de puntuación o barras de t, descuido de los detalles en general. Pulver dice que el descuido de los detalles se relaciona con el descuido de la verdad).


viernes, 22 de noviembre de 2013

Citas y frases célebres e históricas sobre Grafología

 
GORDON W. ALLPORT
"En su calidad de "gesto cristalizado", la escritura es, por diversas razones, el más accesible estudio de todos los movimientos expresivos: todos los demás movimientos son fugaces y más difícilmente mensurables. Los críticos que niegan inflexiblemente que haya algo en la Grafología, están equivocados. Muchos estudios muestran que los grafólogos diagnostican acertadamente algunas características con una frecuencia mayor de la que correspondería al azar (los estudios sobre este tema son numerosos: citaremos como ejemplo a H.J. Eysenck en Graphological Analysis and Psychiatry. An experimental study, Brt. J. Psychol., 35 - 1945)... el método que presta su principal atención a los signos gráficos específicos es, probablemente, menos válido que el molar. Otros investigadores prefieren estudiar caracteres molares (globales)... no obstante, todos los medios de expresión merecen ser estudiados..."
 
J. BERNSTEIN
"Si se reconoce, legítimamente, que la grafología constituye el primer intento de producir y analizar proyecciones con fines diagnósticos, la familia gráfica deberá considerarse como la más antigua en la exploración psicológica proyectiva... pero los conocimientos y experiencias a menudo útiles que fueron acumulando los grafólogos (muy frecuentemente sospechados y desvalorizados, aunque a veces sin razón) no bastaron para que las técnicas gráficas alcanzaran la bondad operativa que sí, en cambio, han logrado las verbales". (Del prólogo del libro: "Tests proyectivos gráficos" de E.F. Hammer).

SUZANNE BRESARD
"La grafología es una ciencia de observación y un arte de interpretación".
 
J. CRÉPIEUX-JAMIN
"La grafología reposa sobre bases ciertas, ha pasado con éxito experimental diversas pruebas (las de A. Binet), tiene sus leyes, su método y su clasificación; no tiene nada de oculto y puede aprenderse, por lo que no se le puede negar el título de ciencia de la observación".
"Así como hay una relación entre carácter y acto, así también la hay entre carácter y escritura, ya que esta se puede considerar formada por pequeños e innumerables actos"

J. W. GOETHE (Carta a Lavater)
"De que la escritura tenga relaciones con el carácter y la inteligencia humana, y que puede dar, cuando menos, un presentimiento de la manera de sentir o de obrar, no hay ninguna sombra de duda, como tampoco de que pueda ser reconocida una concordancia con toda la personalidad".
 
J.CH. GROHMANN (1792)
"Disfrazar la propia escritura resulta tan difícil como disfrazar la fisonomía".
 
EDOUARD HOQUART
"Cuando hablamos, es bajo la influencia de la voluntad. No sucede lo mismo con el gesto, frecuentemente involuntario. Esto es así porque con la palabra es fácil engañar, mientras que el gesto que se nos escapa es la huella de la verdad".
 
LAVATER ESCRIBIENDO A GOETHE
"Cuanto más comparo unos con otros los distintos escritos que hasta mí llegan, tanto más se afirma en mí la idea de que todos ellos pueden considerarse como expresiones y expansiones del carácter".
 
LEIBNITZ
"También la escritura expresa casi siempre, de una u otra manera, el temperamento natural, a menos que sea obra de un calígrafo".
 
RUDOLF POPHAL
"La Grafología es una rama de la antropología que estudia la personalidad del gesto gráfico individual interpretado en modo neurofisiológico-analítico-genético".
 
MAX PULVER
"Influyen en la escritura, tanto los rasgos esenciales psíquicos y espirituales, como los procesos fisiológicos".
"Escribir conscientemente es lo mismo que dibujar inconscientemente el dibujo de sí mismo, el autorretrato"
 
WILLIAM SHAKESPEARE
"Dame la escritura de una mujer y yo te diré su carácter".
 
PAUL TOURNIER
"Recuerdo que ejercitaba, poco antes de obtener el doctorado, la nueva firma que utilizaría, rúbrica complicada y ficticia que abandoné poco después".
 
"Se puede llegar a modificar el carácter por una reeducación sistemática de la escritura". (Del libro: "El Personaje y la Persona").
 
J. A. VALLEJO NAJERA
"Los tests de personalidad pretenden medir no únicamente la inteligencia, sino la personalidad total del sujeto, sus cargas afectivas y conflictos interiores que se "proyectan" en la elaboración que el individuo hace de un material determinado. El más antiguo y simple de estos tests es la grafología, un test que se registra por sí mismo, pues en la página manuscrita se refleja la agresividad, estado de ánimo, valoración del Yo (..). Todos estos tests (los proyectivos) son muy sencillos de realizar, pero difíciles de valorar... por lo que no puede realizarlos el médico general o pediatra si no tiene una verdadera especialización en ellos". (De su libro: "Introducción a la Psiquiatría").
 
AUGUSTO VELS
"La grafología empieza donde termina la caligrafía".
http://www.grafoanalisis.com/agcfraes.htm

martes, 12 de noviembre de 2013

Gestión de talento humano

"El talento no se basa en tener dones que los demás no tienen, sino en saber utilizarlos". Esta definición referida al talento humano es válida por donde se la mire en el mundo empresario. Es válida para quien busca empleo y tal vez ignore que posee capacidades que en ese momento son requeridas. Y también lo es para quienes demandan una clase específica de persona para una función determinada y que tal vez hayan pasado por alto que en su empresa estén trabajando personas con esas características. La concepción tradicional y antigua de la denominada "relación de dependencia" es aquella en la que un empleado pasa a ser un ente que llena un puesto de trabajo, lo cumple con mayor o menor eficiencia y se convierte, entonces, en un "recurso humano". Más o menos como un torno metalúrgico o una multicopiadora. ¿Cómo sabe un empresario o un gerente que en su empresa tiene uno o más talentos aunque desconocidos? Elbert Hubbard, escritor, editor y filósofo norteamericano concluye en su célebre "Un mensaje a García" que la clave para lograr el éxito es la voluntad inmediata aplicada a la tarea encomendada, sin vacilaciones y sin excusas intermedias. El talento surge en momentos de prueba en los que el esfuerzo es requerido sin otros condicionantes que la meta a alcanzar. ¿Cómo hacerlo? Allí entra el talento especial de la persona. El jefe de stock de una gran cadena de supermercados del Gran Buenos Aires −acuciado por su gerente ante las demoras y colas de proveedores− halló que el proceso de recepción de mercancía en los depósitos era demasiado lento. El sistema estaba dictado por los proveedores, que llenaban engorrosas planillas para asentar cada entrega. Un día, viendo a una cajera trabajar con sus entonces novísimos facturadores láser, tuvo la brillante idea de trasladar ese sistema al registro de entregas. Desde entonces, las planillas fueron reemplazadas por lectores electrónicos. La mercancía entraba como un tren expreso a las cintas transportadoras y al término de la vertiginosa entrega, el sistema expedía en 30 segundos un detallado comprobante de lo recibido. Así, el tiempo de acopio se redujo en un 33% y el empleado fue premiado y ascendido por su aporte a la agilización de procedimientos y reducción de costos, que, de paso, también agradecieron los proveedores que pudieron realizar más entregas diarias que hasta entonces. De eso se trata. El talento duerme donde menos se piensa, generalmente, en personas a quienes la pomposamente denominada "gerencia de recursos humanos" jamás considera más allá del marcado de tarjeta de asistencia y ausencia de faltazos. Hoy día, esa concepción ha cambiado. Se llama "gestión de talento humano". Es lo actual. Es el futuro.